Baile, tubos LED y chispas frías en una noche al aire libre.
Una noche que se viera grande sin el costo de un concierto.
El presupuesto no daba para un artista famoso, pero la noche tenía que verse grande igual.
Tarima con pantalla LED, humo y chispas frías, bailarines guiando al público y tubos LED para todos: la plazoleta se volvió una pista de baile.



